Oaxaca es uno de nuestros destinos preferidos. Aunque la distancia nos ha limitado a visitar este estado una vez al año, siempre que estamos ahí sabemos que la pasaremos en grande.
Para nosotros Oaxaca tiene algo especial ya que siempre nos ha tratado muy bien. Fue en el 2004 cuando Kike hizo su primer task completo en una competencia llegando mucho después de Miguel Gutiérrez, Sate y Karel a Gol en su primera ala Sport 1. ese evento, tras tres días inolvidables de vuelo, Kike obtuvo su primer 3er lugar y lo llamaron novato del año.
En el 2005 regresamos y la competencia fue por mucho una de las mejores de ese año tanto por la organización como por sus increíbles condiciones de vuelo que permitieron a muchos completar las rutas trazadas y darse el lujo de una vez en gol seguir volando hasta las ruinas de Monte Alban y regresar para tomar una cerveza en el Elefante Rosa. Esa vez Kike llegó todos los días a Gol y no quedó en los primeros tres lugares por que el primer día su GPS se quedo sin pila y no marco su llegada a Gol después de dos horas intensas de vuelo. Fue también en ese año que el Elefante Rosa se volvió un himno de alegría en el vuelo libre. Tras un día de competencia, todos fuimos al hotel sede a disfrutar de la cena del evento, sin embargo algunos se quedaron en el Elefante Rosa y cuando llegaron al hotel lo único que se escuchaba era un ¡Elefante Rosa, Elefante Rosa! A todo pulmón. No sabemos a ciencia cierta que paso en ese lugar pero al parecer dejo marcados a muchos y se ha vuelto el típico grito de fiesta que se entona con singular alegría en todos los eventos.
En el 2006 la competencia nacional de Oaxaca no se llevo acabo por conflictos políticos que mermaron la seguridad, belleza y magia de este estado. Sin embargo Un pequeño grupo de pilotos (entre ellos Kike y yo) decidimos visitar a Salvador Lara en esas fechas y aunque no se pudo volar ni en el cerro escuela, pasamos un fin de semana lleno de risas, buena comida y disfrutando de la compañía de los pilotos Oaxaqueños.
Este año 2007, regresamos más que jubilosos a Oaxaca con la intención de reunirnos con toda la banda de pilotos que también estarían ahí y para volver a vivir lo que en años anteriores.
Llegamos el viernes en la mañana directo al despegue ubicado en la población de Zaachila. No sin antes desayunar en un típico mercado camino al sitio de vuelo. Cuando llegamos las condiciones no eran las que esperábamos. Vientos fuertes del norte con rachas bastante violentas. Sin embargo varios pilotos que hicieron gala de su paciencia lograron despegar en una calma y hacer vuelos locales. Salvador Lara sin embargo despegó y logro llegar al poblado de Emiliano Zapata ubicado a 26 km al sur pasando Zimatlán. Fue el mejor vuelo de ese día. Kike no voló ya que su rodilla aun no está al 100% y no quiso volar y apianar. Nos preguntamos si Oaxaca sería buena con nosotros como acostumbraba o nos haría regresar al DF sin navegar por sus calles de nubes.
La tarde la pasamos en un Botadero llamado El Nogal, donde comimos, bebimos y reímos un buen rato hasta el anochecer. Muchos decidieron ir al centro a pasear y visitar las ofrendas del día de muertos. Otros como nosotros cansados del viaje y la desvelada fuimos a casa de Salvador Lara a descansar.
Al día siguiente sábado, todos nos despertamos temprano, tomamos un cafecito y nos dirigimos al despegue en punto de las 8 de la mañana. El cielo era claro y azul con nubes blancas formándose lentamente en el horizonte, el viento era tranquilo y el sol calentaba el valle con su calor reconfortante. Metimos el acelerador a nuestra camioneta para llegar lo antes posible. Cuando llegamos todavía el sitio no estaba en su punto, por lo que nos dispusimos a desayunar unas deliciosas memelitas de mole preparadas por la señora Sirila que vive en el despegue. Eran simplemente riquísimas.
Todos los pilotos esperaron cerca de una hora para despegar. Fue Shaq el primero en hacerlo seguido de Charly y Kike, de ahí en fuera todos despegaron en las calmas que venían ya que las condiciones se habían tornado algo fuertes pero aceptables para despegar.
Desde el despegue pudimos apreciar como varios hacían pequeños vuelos locales y aterrizaban en el aterrizaje oficial mientras que otros como Francisco Figueroa y Kike se perfilaban en dirección a Zimatlan a una gran altura. Para los que nos quedamos en el despegue se veían sólo un par de puntitos alejándose. Fueron Arturo, Luís Extremo de Puebla y Esteban quienes hicieron vuelos entre los 35 y 50 km aproximadamente. Chava no pudo despegar junto con los demás pilotos por compromisos con medios de prensa que se presentaron en el despegue para dar promoción a la competencia del mes de marzo del año 2008. Despegó tarde y llegó a Zimatlan.
Durante el transcurso del día se fue preparando lo que sería una carne asada en el despegue para celebrar el cumpleaños de Rafael Medina. Guacamole, chorizos, costillitas, una suave y jugosa carne acompañado todo de tortillas hechas a mano fue el menú. Los pilotos que solo pudieron hacer vuelos de reconocimiento llegaron justo a tiempo para degustar de la comida y cantar las mañanitas a Rafa.
Poco a poco el día fue haciéndose más frío, y con el estomago lleno y con ganas de seguir volando, varios estaban ya preparados para despegar y volar un pianito. Sin embargo no había ya condiciones para volar. El día había terminado y Zaachila quedo fuera de servicio.
Para no perder la costumbre el punto de reunión fue el Elefante Rosa. Varios pilotos (los que se fueron de cross) aun no habían llegado y se decidió esperarlos ahí. Pasamos un rato agradable hasta decidir cual sería la próxima jugada: Ir a tomar un Chocolate oaxaqueño calientito con pan de huevo para sopear.
Fuimos a dejar los equipos a casa de Chava Lara y después de que algunos se dieran una manita de gato salimos rumbo al centro de Oaxaca. Esteban, Shaq, el papelito y la pisapapelitos (Artur y Carmén) y yo fuimos por Kike que estaba en el Holiday Inn en compañía de Rubén que lo rescato de su viaje de tres horas de regreso. Resulto que Kike había volado aproximadamente 60 km en un increíble cross, por lo que lo encontré con una sonrisa de oreja a oreja.
Llegamos al centro a reunirnos en los portales para cenar. Todos reunidos no hacían otra cosa que platicar el gran día de vuelo que habían vivido. Kike estaba feliz por que Oaxaca volvió a tratarlo bien y todo indicaba que rompió el récord local de vuelo.
La noche era larga y varios decidieron vivir la vida nocturna de Oaxaca, mientras que los demás fuimos a casa de Chava Lara a disfrutar de un cielo estrellado, como pocas veces podemos disfrutar viviendo en el DF, alrededor de una reconfortante fogata.
A la mañana siguiente había un cielo azul sobre nuestras cabezas y un fresco viento de (según cálculos ahí se va) 30 a 40 km por hora. Al parecer no volaríamos. Nosotros optamos por regresar temprano por el tráfico típico que hay en los puentes vacacionales. Los demás fueron a desayunar al centro a reunirse con Gualo que llegó ese día y ya no pudo volar.
Fueron casi 9 horas de camino de regreso al DF. Al llegar a casa bajamos el track de Kike que había volado 63 km. Nuevamente Oaxaca fue buena con nosotros y Kike rompió el récord local de vuelo. Estaremos ahí en Marzo ansiosos como siempre de visitar a nuestros amigos del club de vuelo de Los Alebrijes Voladores de Oaxaca
No dejen de visitar Zachila Oaxaca para todos aquellos amantes del vuelo de distancia este es un gran lugar que si no conocen no se lo pueden perder. El club de vuelo de Oaxaca es hospitalario y de una u otra forma uno pasa momentos inolvidables con ellos.
Nos vemos en la Competencia Nacional Oaxaca 2008 del 15 al 17 de marzo
Próximamente Kike escribirá una crónica de su vuelo.
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